Dependencia Emocional: ¿QUIERES O AMAS?
- 10 may
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Actualizado: 12 may

¿Qué significa realmente amar?
Hay un texto que corre por las redes que se asocia al libro de El Principito, pero que no es así; que sea o no de Saint-Exupéry, la verdad es que define muy bien aquello de lo que quiero hablar: La dependencia emocional, tanto de pareja, como de cualquier tipo de relación.
El texto dice:
"Te amo", le dijo el Principito. "Yo también te quiero", respondió la rosa. "Pero no es lo mismo", respondió él. Querer es tomar posesión de algo, de alguien. Es buscar en los demás eso que llena las expectativas personales de afecto, de compañía... Amar es desear lo mejor para el otro, aun cuando tenga motivaciones distintas. Amar es permitir que seas feliz, aun cuando tu camino sea diferente al mío.
La última frase es maravillosa, ¿verdad?
Mi separación me ayudó a comprender la dependencia emocional en las relaciones
En mi separación pude sentir algo parecido. Cuando me separé del padre de mis hijos estuvimos conviviendo varios años juntos; excepto por el hecho de no compartir vida social, en casa seguíamos compartiendo lo mismo. Empezó a parecerme muy curioso que, haciendo las mismas cosas que cuando estábamos juntos, a mí no me molestaran determinadas cosas que antes sí lo hacían.
Pero son las mismas situaciones: ¿por qué no me molestan ahora y antes sí? Me preguntaba esto una y otra vez, y empecé a pensar en ello, y empecé a observar a las parejas que tenía a mi alrededor, hasta que un día me sorprendió la respuesta cuando, en una celebración, una persona me presentó a su pareja como "mi novia".
¡Ah, claro!, es por esto.
Cuando estamos en pareja creemos que el otro "me pertenece", es mío, la poseo; y al hacerlo, ella/él tiene la obligación de darme aquello que yo no puedo darme a mí mism@. Por eso, cuando no me da lo que yo quiero, me enfado; cuando no hace lo que a mí me gusta, también me enfado, y así sucesivamente por ambas partes.
Cuando confundimos amor con posesión
Fijaos que, observando las relaciones que tenía a mi alrededor, podía escuchar frases como: "se lo tengo que preguntar a mi mujer a ver si me deja", "es que no hago esto porque a mi marido no le gusta", "voy a llamar a mi mujer, que luego me regaña porque no le he dicho que voy a llegar más tarde"... ¿Te suena?
Nos convertimos de nuevo en niñ@s buscando el afecto de mamá... no de la pareja adulta con la que se supone que estoy, ni del adulto que yo soy.
No podía creer todo lo que se me iba mostrando en mi observación; no podía imaginarme que, evidentemente, yo había actuado así también con mis parejas.
Entonces empezaron a aparecer libros que hablaban sobre esto: sobre la pareja, sobre las relaciones, sobre qué es realmente amar. Me di cuenta de que no tenía NI IDEA de qué era eso de amar.
Amar también significa libertad
Creemos que cuanto más hacemos y damos al otro más le queremos, pero realmente lo que estamos haciendo es poseerle para que no nos abandone. Y ahí es donde tenemos que darnos cuenta de que no debemos "querer", sino AMAR; y que amar es igual a libertad, y la libertad, querid@ lector/a, empieza en un@ mism@.
El autoconocimiento como base de una relación consciente
En mi formación de Terapia Floral Evolutiva conocí los doce tipos de personalidad, las doce formas en que el alma se expresa en este mundo, las 12 formas de amar, y las 12 formas de vivir desde el miedo. Primero reconocí y estudié la mía a fondo; me ayudó a entenderme, a amarme más con mis luces y mis sombras. Después fui descubriendo las de mis allegados, y esto me permitió entender su mecanismo interior con sus limitaciones y sus virtudes.
Amor, libertad, conocimiento de uno mismo, equilibrio entre dar y recibir... Todo esto y mucho más es lo que más hay que trabajar en uno mismo y, por ende, en la pareja. Y si te resuena, ahora puedes elegir:
¿Y si empezaras a relacionarte desde un lugar más consciente y libre?
Muchas veces repetimos patrones emocionales sin darnos cuenta: miedo al abandono, necesidad de aprobación, dependencia emocional o relaciones que nos desgastan. Comprender el origen de todo eso puede transformar por completo la forma en la que te relacionas contigo y con los demás.
A través de la Terapia Floral Evolutiva, te acompaño a descubrir esos mecanismos internos para que puedas vivir tus relaciones desde un lugar más auténtico, equilibrado y consciente.
Si te has sentido identificad@, quizá ha llegado el momento de empezar a mirarte de otra manera.
