Ser libre tiene un precio: mi camino hacia la libertad emocional
- 2 may
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Actualizado: 4 may

El significado de la libertad desde la experiencia
Cuando hablo de libertad me viene a la memoria un verano en Galicia con mis padres que, intentándonos perder para ver qué descubríamos, llegamos a un pueblecito donde se celebraba "A Rapa das Bestas", el objetivo de esta festivididad es la de cortar la crin (el pelo del cuello) del caballo, desparasitarle y marcarles para controlar la población.
No voy a opinar sobre una tradición porque no escribo para eso, pero voy a marcar dos puntos que me llaman la atención, cortarles el pelo, y marcarles para controlar la población.
El inicio del cambio: cuando empiezas a cuestionarte todo
A veces siento que a mi también me hacen esto, me dan un nº de DNI para controlarme y durante años me enseñaron lo que tenía que aprender para ser aceptada socialmente, cortarle el pelo a un caballo salvaje es una manera de imponerle que no puede ser salvaje ¿no?, bueno, a mi me lo parece, solo uso la simbología con la que poder explicar lo que siento sin que nadie se ofenda, aunque sé que alguien, haga lo que haga se ofenderá.
Elegir mirar desde el amor en lugar de la lucha
Empecé a querer saber quién era yo realmente con el diagnostico del cáncer, me di cuenta que realmente lo que quería era amarme, y eso tenía que ver con ser libre, mi primer contacto con esa libertad fue cambiarle el nombre al cáncer poniéndole Azucena, ¡oh! cuántas cosas buenas me trajo y me sigue trayendo Azucena, la primera fue elegir mirar una enfermedad con amor en vez de con lucha, fue la primera vez que me miraron como si estuviese cometiendo un asesinato.
No te creas que este primer movimiento me salió gratis, tuve una gran lucha interna para aceptarlo y llevarlo a cabo, apoyada por los médicos y psicólogos que me atendian en ese momento, aún así pienso que fue el movimiento que me ha permitido estar escribiendo esto hoy.
Romper patrones también es un acto de libertad
El segundo movimiento de libertad fue mi separación, no por separarme del padre de mis hijos, las relaciones se terminan, eso es evidente, pero yo no solo rompía la relación con mi pareja, rompía lealtades, patrones y creencias establecidas en mí con mi educación y la sociedad en la que crecí.
Acompañar a otros como parte del propio proceso
Otro movimiento de libertad es estar haciendo lo que más me gusta, acompañar a personas que, como yo, están pasando por un conflicto interno del que quieren salir, esto me da doble felicidad, por un lado ver la transformación de las personas que vienen a consulta, y segundo ver lo que se mueve en mi con lo que ell@s muestran, aun así tiene un precio el juicio de los que dicen que no lo voy a conseguir y el ritmo con el que voy creciendo, aun así aquí sigo también.
Liberarte de la culpa: uno de los mayores retos
Y también me he sentido muy libre de cerrar ciclos con personas con las que ya no resonaba y no sentir CULPA, algo tan característico y pesado que se apodera de nosotros cuando vamos en contra de lo que se supone que tenemos que hacer.
La libertad debe ser respetada en todo momento, podrás estar de acuerdo o no con lo que el otro hace, pero lo más importante es respetar al que lo está haciendo, sin respeto aparecerá el conflicto y con él seguramente la perdida que quizá no tenías pensando que pasara al hacer el movimiento.
Qué es realmente la libertad emocional
Libertad no es anarquía, ni es falta de respeto, libertad es amar al otro aun doliéndote el movimiento que está haciendo, libertad es saber que cada una de las personas que estamos aquí tenemos un camino individual el cual solo puede ser recorrido por un@ mism@.
La libertad no es gratis porque no está integrada en la sociedad, porque hay unas "leyes" invisibles que se han encargado muy bien de hacernos creer que somos libres cuando en realidad no es así. Incluso está establecido en la educación de nuestros hijos con frases como "es así y punto" o "lo digo yo y basta" justificándonos a través del "no quiero que te desvíes, o es mejor lo que yo digo que lo que tu sientes".
Pasado este tiempo queriendo ser más libre que otra cosa, llego a la conclusión que cuanto más libre soy más me gusto, y menos pago, porque yo sé desde dónde hago el movimiento de libertad, y es desde el amor más puro que existe, el amor a mi misma, el que no logre entenderlo tendrá que encontrar el porqué, pero yo quiero gustarme cada día más, aunque eso tenga un precio.
Si este que te cuento ha resonado contigo, puede que estés en un momento de cambio.
Conmigo, puedes iniciar un proceso de acompañamiento emocional adaptado a ti.
¡Gracias por haber leído hasta el final!

